lunes, 5 de enero de 2015

TEMA DESARROLLADO: Las tres demostraciones de la existencia de Dios



Tema. La existencia de Dios. 

Descartes demuestra la existencia de Dios con el objetivo de resolver el problema del solipsismo, es decir, aquél que ponía en evidencia la existencia de una realidad extramental. Además, dicha demostración desmontaría la hipótesis del genio maligno. El razonamiento de Descartes es el siguiente: Si Dios existe y es perfecto, entonces, debemos admitir que es veraz. Así, Dios no puede permitir que el sujeto se engañe cuando afirma la existencia de una realidad exterior. Por otra parte, el genio maligno condenaba al ser humano a engañarse siempre; con la existencia de Dios, este error inevitable se transforma en error evitable. El individuo no está condenado a errar siempre; se equivocará si no sigue el método adecuado, es decir, aquél que consiste en las cuatro reglas que conducen a la verdad: evidencia, análisis, síntesis y enumeración. Si el criterio de certeza garantizaba la verdad, Dios es la garantía de que el criterio de certeza funciona.  

El primer argumento se fundamenta en la idea de un ser perfecto. Esta prueba, tal y como la presenta en la “Tercera Meditación”, es en cierto sentido una mezcla de la prueba tomista basada en la existencia de distintos grados de perfecciones y de la relativa a la causalidad. La principal diferencia respecto de las Cinco Vías es que éstas parten de la observación de perfecciones en la realidad (incluido el mundo físico) y de la observación de vínculos causales entre las cosas. Descartes no puede utilizar estos recursos porque en el momento de la duda metódica en el que se incluye la prueba aún no sabe si existen cosas distintas a su propio pensamiento. Sólo le cabe mirar en su interior, ver si hay distintos niveles de perfección en sus ideas y reflexionar sobre la causa de la aparición en su mente de dichas ideas. Descartes comienza distinguiendo dos aspectos en las ideas: las ideas en cuanto que son actos mentales y en cuanto poseen contenido objetivo: las ideas en cuanto actos mentales no presentan entre ellas diferencias o desigualdad alguna: todas son acontecimientos mentales, todas pertenecen al mismo tipo de realidad, la realidad psíquica; pero atendiendo a su contenido, a lo que representan, su realidad es diversa (Descartes llama “realidad objetiva” a esta peculiaridad de las ideas). Así, podemos hablar de unas ideas más perfectas que otras, perfección que les viene dada de la perfección que cabe atribuir a lo representado en ellas: así la idea de ángel es más perfecta que la idea de libro, porque los ángeles son más perfectos que los libros, y la idea de substancia es más perfecta que la idea de atributo, porque las substancias son más perfectas que los atributos.

Tras estas consideraciones, Descartes afirma que la idea de Dios es la que más realidad objetiva tiene, además de ser innata, clara y distinta. Introduce el principio metafísico de que la realidad que se encuentra en el efecto debe ser proporcional a la realidad de la causa.

Descartes hace un catálogo de las ideas que encuentra en sí mismo: unas representan a hombres, otras a animales, otras a ángeles, unas representan substancias, otras atributos; y examina si él mismo podría considerarse el responsable, la causa de todas sus ideas; cree que en sí mismo puede encontrar el fundamento y la perfección adecuada para dar cuenta de casi todas las ideas; la idea de perfección absoluta no se puede explicar a partir de las facultades del propio sujeto, luego debe estar en nuestra mente porque un ser más perfecto que nosotros nos la ha puesto; debe ser innata. Conclusión: “aunque yo tenga la idea de substancia en virtud de ser yo una substancia, no podría tener la idea de una substancia infinita, siendo yo finito, si no la hubiera puesto en mí  una substancia que verdaderamente fuese infinita”, luego Dios existe.

El segundo argumento está basado en la imperfección y la dependencia de mi ser. La demostración parte de la contingencia del individuo y llega a Dios, no como la causa de la idea de Dios, sino del individuo mismo.

Soy consciente de mi imperfección, me doy cuenta de mi limitación precisamente por mi ignorancia, por el hecho de que dudo: si fuese absolutamente perfecto y la causa de mi propio ser,  me habría creado como sabio, no como ignorante. La contingencia de mi ser no se refiere sólo al hecho de que haya necesitado de otro ser para existir o empezar a ser, sino también a mi incapacidad para mantenerme en el ser, a mi incapacidad para continuar viviendo sólo a partir de mi mismo. La fragilidad de mi existencia es tal que en cualquier momento podría no existir. si ello es así debo suponer que existe un ser distinto a mí mismo que sea la causa de que yo perdure, de mi vida como una totalidad que se da en el tiempo, de mi vivir. En conclusión, Descartes llegará a Dios, no cmo consecuencia de que Él sea necesario para explicar nuestra creación, sino que es necesario para explicar la conservación de nuestro ser.  A continuación plantea la hipótesis de que tal vez yo no dependo de Dios sino de algo menos perfecto que Dios, y la rechazará mediante la referencia a dos principios: uno que ya aparecía en la primera demostración de la existencia de Dios (la de la idea de Dios como ser infinitamente perfecto) y otro la imposibilidad de la serie infinita para dar cuenta de la existencia presente: a) en la causa debe haber tanta realidad como en el efecto; si yo soy un ser pensante sólo un ser pensante puede haberme creado; b) si ese ser pensante no es la causa de sí mismo, entonces otro debe haberlo creado, y lo mismo con este segundo y con un tercero... pero la serie no puede ser infinita, porque en tal caso no cabría dar cuenta de mi existencia actual y menos aún de la conservación de mi ser, luego Dios existe. El ser del que dependo tiene que tomar su origen y existencia de sí mismo.

Por último, el argumento ontológico, el cual parte de la idea de Dios como un ser absolutamente perfecto. todo lo que conozco clara y distintamente como perteneciente a ese objeto, le pertenece realmente; sé, por ejemplo, que todas las propiedades que percibo clara y distintamente que pertenecen a un triángulo, le pertenecen realmente; en la idea de Dios está comprendido el ser absolutamente perfecto; si revisamos la  idea o noción que tenemos del Creador encontramos que lo concebimos como un ser omnisciente, omnipotente y extremadamente perfecto.  Descartes considera la existencia como una propiedad, así el existir realmente hace de algo más perfecto que el existir meramente en el pensamiento o que la mera posibilidad de existir; por tanto, si la existencia necesaria y eterna está comprendida en la idea de un ser absolutamente perfecto, entonces Dios existe.





TEMA: Cogito y certeza: esquema



Esquema para el desarrollo del TEMA cogito y certeza


  1. Introducción: Breve exposición de la relación entre duda y cogito: señalar brevemente el camino que lleva de la duda, cuyo objetivo es alcanzar una verdad indudable, al cogito. Resumen breve de las fases de la duda y de la formulación del cogito. 
  2. La dimensiones del cogito: antropológica, ontológica, metodológica y epistemológica.Identificación de dimensión epistemológica.
  3. Deducción del criterio de certeza a partir del cogito.Formulación y explicación del criterio de certeza.
  4. El problema del solipsismo. ¿En qué consiste y cómo intenta Descartes resolverlo? ¿Es el cogito condición necesaria y suficiente para demostrar la existencia de una realidad exterior al sujeto? 
  5. Dios como garantía de la garantía de la certeza: la existencia de Dios significa la inoperativadad del genio maligno. 
  6. Certeza y error: evitable e inevitable.   
 
 
 

ESQUEMA NOCIÓN Duda y criterio de certeza


Noción: Duda y criterio de certeza

1.      Introducción: la motivación cartesiana.
2.      Definición de duda relacionada con la 1ª de las reglas del método.
3.      Caracterización de la duda:
a.      Diferencia entre duda metódica y duda escéptica.
b.      La duda como expresión de la libertad y finitud humanas.
4.      Las fases de la duda. En qué consisten y qué doctrina filosófica concreta ponen en duda cada una de ellas.
5.      Formulación del cogito.
6.      Relación entre el cogito y el criterio de certeza: la dimensión epistemológica del cogito.
7.      Definición del criterio de certeza.


Esquema de desarrollo de la noción: pensamiento e ideas



Esquema de desarrollo de la noción: pensamiento e ideas



  1. ¿Por qué Descartes se propone la tarea de analizar el pensamiento? El solipsismo: ¿Es el cogito condición necesaria y suficiente para demostrar la existencia de una realidad extramental? El pensamiento como única vía para seguir avanzando en la investigación. 
  2. Definición cartesiana de pensamiento. Diferentes modos de pensamiento: ideas, voliciones y sentimientos.
  3. Criterios que utiliza Descartes para clasificar las ideas.
  4. Tipos de ideas según los criterios propuestos por el autor.
  5. Breve exposición de la “singularidad” de la idea de Dios; ¿Qué relación hay entre la idea de Dios y el solipsismo?

Noción: alma y cuerpo




NOCIÓN: Alma y cuerpo (res cogitans y res extensa).

  1. -Dimensión antropológica del cogito. Definición de dualismo antropológico.
  2. -Definición de sustancia (res) y enumeración de las 3 sustancias.
  3. -Caracterización del alma como res cogitans.
  4. -Caracterización del cuerpo como res extensa.
  5. -Diferenciar entre cualidades primarias y secundarias de los cuerpos materiales.
  6. -La relación alma-cuerpo.
  7. -Alma y libertad humana.
  8. -Cuerpo y mecanicismo.  

Nota sobre el mecanicismo como doctrina para explicar la res extensa:

  • En general, doctrina según la cual la realidad, o una parte de ella, puede ser comprendida y explicada apelando exclusivamente a dos principios: la materia y el movimiento local. Según ello, pues, el mecanicismo concebiría la realidad como "cuerpos en movimiento". A partir de Descartes, el término mecanicismo se define también como la teoría según la cual la Naturaleza misma no es más que una máquina, o bien que la estructura y el funcionamiento de la Naturaleza es comparable al de una máquina. En la antigüedad, Demócrito de Abdera defendió una concepción mecanicista de la realidad. En la época moderna, Descartes, Hobbes, Newton, D'Holbach y La Mettrie adoptaron posturas mecanicistas, con diferentes matices en cada caso.
  • Es una teoría filosófica que intenta comprender el cambio o movimiento de las cosas. Las características básicas de toda teoría mecanicista son las siguiente: el movimiento se produce por contacto, y merced a la llamada causalidad eficiente o antecedente;el cambio que sufre el objeto no obedece a una intención o finalidad del propio objeto; el cambio se produce necesariamente: dadas las leyes de la Naturaleza y los elementos y peculiaridades del cuerpo que cambia, el cambio que sufre dicho cuerpo es inevitable. mecanicismo es determinista, niega la posibilidad de la libertad. La teoría filosófica contraria al mecanicismo es el finalismo o teleología. En el ámbito de las ciencias naturales, el mecanicismo se impuso gracias a Galileo (1564-1642) y Newton (1642-1727) y se ha cuestionado con la aparición de la física cuántica.