martes, 6 de octubre de 2015

Modelo de noción preparada por el profesor: el retorno a la caverna y las tinieblas




El retorno a la caverna y las tinieblas. 

El filósofo, que ha llegado al mundo sensible y contemplado las Ideas, debe volver a descender a la caverna o mundo sensible para ayudar a los hombres a salir del sueño en el que se hallan sumidos. Pero su retorno no estará exento de dificultades. Como señala Platón en el texto, no es extraño que se muestre torpe cuando tenga que discutir en los tribunales o en otro lugar (mundo sensible), sobre la apariencia de lo justo cuando él conoce la justicia en sí (mundo inteligible). El filósofo ha conocido la verdad, la belleza y el bien. El mundo sensible, las tinieblas, representan todo lo contrario: la ficción, la multiplicidad y el cambio. Es un mundo ficticio que debe, bajo las órdenes del filósofo, convertirse en la copia más fiel del mundo inteligible. Las tinieblas deben dejar paso a la luz. Y el régimen político más adecuado no es otro que un Estado aristocrático en el cual los filósofos sean reyes o los reyes, filósofos.
El retorno a la caverna simboliza la dimensión ético-política de la dialéctica. Una vez que se ha conocido la Justicia, la Verdad, etc., el prisionero liberado debe volver a la caverna para ilustrar a los prisioneros. Esta fase se identifica con la doctrina socrática del intelectualismo moral, el cual identifica el saber y la virtud: solamente puede hacer cosas buenas, aquél que sabe lo que es el bien; o sólo puede obrar justamente, aquél que sabe lo que es la justicia. El prisionero liberado, convertido ya en sabio, vuelve a la caverna, a las tinieblas, con el objetivo de enseñar al resto de prisioneros cómo liberarse de las cadenas o prejuicios. Para ello no cabe otro medio que la constitución de una ciudad ideal o una república basada en el ideal griego de equilibrio y armonía.

La ciudad ideal o el Estado justo se divide en tres clases sociales que son el correlato social y político de la división tripartita del alma. Es decir, la propuesta de estratificación social se fundamenta en la concepción antropológica platónica. Platón divide el alma en tres partes; racional (cabeza), irascible (pecho) y concupiscible (vientre). El alma racional es la parte superior del alma, inmortal y divina. Gracias a ella alcanzamos el conocimiento (noesis) de las Ideas y la capacidad de actuar moralmente. El "mito del carro alado" (Fedro) representa el alma racional con la metáfora del auriga. Es la parte más excelente del alma y se identifica con la razón. El alma irascible es aquella en la que se sitúan la voluntad, el valor y la fortaleza. En el mito anteriormente mencionado queda representada por el caballo blanco que obedece las instrucciones del auriga. Gracias a esta parte el auriga puede seguir a los dioses hacia el mundo de las Ideas y la contemplación de la Idea de Bien. El alma concupiscible o parte mortal es la responsable de las pasiones y los deseos sensibles. En el "mito del carro alado", Platón representa el alma concupiscible con la metáfora del caballo malo, poco dócil y que dirige al carro hacia el mundo sensible. Es la parte del alma humana más relacionada con el cuerpo. Por estar tan íntimamente ligada al cuerpo se destruye cuando éste muere. La sitúa en el abdomen. Al alma racional le corresponde la clase de los filósofos o gobernantes de la ciudad; al alma irascible la clase de los defensores de la misma; al alma concupiscible la clase de los trabajadores.

El ideal de ciudad basado en la armonía exige que exista un equilibrio entre las tres clases sociales, al igual que la idea de armonía en la conducta de la persona exige un equilibrio entre las diferentes partes del alma. Y al igual que en la persona el alma racional debe dominar a las otras, en la ciudad, la clase de los filósofos debe gobernar al resto. La forma política que debe adoptar el gobierno de la república es la de un régimen aristocrático o gobierno de los mejores, en este caso de aquellos que conocen las Ideas, es decir, los filósofos.
Se trata de una organización política estrictamente jerarquizada. No todos los individuos están igualmente dotados por la naturaleza, ni deben realizar las mismas funciones. En cada uno predomina un alma, y debe ser educado para la función que le es más idónea (el Estado platónico es ante todo una institución educativa). La vida de los ciudadanos está en función del bien de la comunidad. Así, por ejemplo, Platón habla de un “comunismo” total para las clases superiores: abolición de la propiedad privada y de la familia. De este modo, gobernantes y guerreros, estarán a salvo de la ambición personal o de casta. Mujeres y hombres reciben la misma educación. Es una educación gradual a partir de la cual se determina la clase a la que pertenecerá cada uno. Los que se muestran menos dotados reciben una educación elemental y forman la clase de productores (serán agricultores, industriales o comerciantes); los más aptos continúan su formación y serán nuevamente seleccionados para guardianes o, en el caso de los mejores, para gobernantes. Para Platón la vida del individuo debe estar supeditada al interés de la comunidad.

En conclusión, la forma ideal de gobierno es pues la Aristocracia. La degeneración política convierte a esta en Timocracia y Oligarquía. De aquí se pasa a la Democracia que lleva a la anarquía, y de ahí a la Tiranía.

lunes, 5 de octubre de 2015

PLATÓN. Contenidos selectividad

Platón

Texto:
- La República, libro VII, 514a-518b (trad. M. Fernández-Galiano, Madrid,
Alianza, 1998, pp. 368-375).

Nociones:

- Los prisioneros y las sombras.
- El ascenso al mundo de arriba y el sol.
- El retorno a la caverna y las tinieblas.

Temas:

- Teoría de las ideas.
- La educación platónica.

Dignidad Video Youtube


domingo, 4 de octubre de 2015

Antropología-Política: Clases sociales y partes del alma


ESQUEMA TEORÍA POLÍTICA. DIÁLECTICA DESCENDENTE.

Estándares (LOMCE) y desarrollo. Ficha de contenidos: Bloque 1. El saber filosófico.




IES Felipe de Borbón. Departamento de Filosofía. Prof. Paco Fernández. 1º de Bachillerato. Filosofía.

BLOQUE 2. EL SABER FILOSÓFICO.

UNIDAD FORMATIVA: La filosofía, su sentido, su necesidad, su historia.


I.E.
1-4

Unidad del libro:


Estándares                                                             Desarrollo
1.1.  Reconoce las preguntas y problemas que han caracterizado a la filosofía desde su origen, comparando con el planteamiento de otros saberes como el científico o el teológico.
·         Explicación racional: filosófica y científica. Semejanzas y diferencias.


1.2. Explica el origen del saber filosófico, diferenciándolo de los saberes pre-racionales como el mito y la magia.
·         Explicación racional y explicación mítica.


2.1. Identifica, relaciones y distingue la vertiente práctica y teórica del quehacer filosófico, identificando las diferentes disciplinas que conforman la filosofía.
·         Razón teórica y razón práctica.
·         Las ramas de la filosofía.


3.1. Reconoce las principales problemáticas filosóficas características de cada etapa cultural europea.
·         Los problemas de la filosofía en su contexto histórico: Filosofía antigua, medieval, moderna y contemporánea.


3.2. Expresa por escrito las tesis fundamentales de algunas de las corrientes filosóficas más importantes del pensamiento occidental.
·         El dualismo ontológico platónico.
·         La demostración de la existencia de Dios de Tomás de Aquino
·         El racionalismo cartesiano v/s el empirismo de D. Hume.
·         La tesis existencialista de J.P. Sartre



4.1. Comprende y utiliza con rigor conceptos filosóficos como razón, sentidos, mito, logos, arché, necesidad, contingencia, esencia, substancia, causa, existencia, crítica, metafísica, lógica, gnoseología, objetividad, dogmatismo, criticismo, entre otros.
·         Definición de: Mito, logos, arché, necesidad, contingencia, esencia, substancia, causa, existencia, crítica, metafísica, lógica, epistemología, objetividad, subjetividad, dogmatismo, racionalismo, empirismo, arbitrariedad.


4.2. Lee y analiza, de forma crítica, fragmentos de textos breves y significativos sobre el origen de la explicación racional y acerca de las funciones y características del pensamiento filosófico, pertenecientes a pensadores, identificando las problemáticas filosóficas planteadas.
·         Tesis de Platón en el BANQUETE.
·         Tesis de Deleuze en NIETZSCHE Y LA FILOSOFÍA.
·         Tesis de Wittgenstein en el TRACTATUS.
·         Tesis de Aristóteles en la METAFÍSICA.
·         Tesis de B. Russell en LOS PROBLEMAS DE LA FILOSOFÍA.


miércoles, 30 de septiembre de 2015

Materiales 1º de bach. Def. Mito.


http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiagriega/Presocraticos/Mito.htm


Mito
Los mitos son las narraciones y doctrinas tradicionales, no justificadas racionalmente, y generalmente trasmitidas por los poetas, acerca del mundo, los hombres y los dioses.  
       Del griego mythos (palabra, narración, discurso). En el mundo griego, los mitos eran narraciones transmitidas oralmente y fueron sistematizadas por Hesíodo (“Teogonía” y “Los Trabajos y los Días”) y Homero (“La Iliada” y “La Odisea”). Los mitos contaban a los griegos el origen del mundo, el origen, relación genealógica y número de los dioses, el origen del hombre...; describían igualmente aspectos vitales como los relativos a la vida, la muerte, el amor, el destino, la libertad, la culpa. Los mitos les enseñaban también reglas políticas, sociales y morales, e incluso reglas técnicas para la fabricación de armas y útiles de trabajo.

      Con la aparición de la filosofía los mitos compitieron con las descripciones racionales en su pretensión de explicar los acontecimientos básicos de la Naturaleza (tormentas, viento, nacimiento de animales y hombres) y el sentido último de la existencia.



Actitud Mítica

      El rasgo peculiar de esta actitud consiste en utilizar mitos, relatos o  leyendas para comprender y dominar el mundo, casi siempre apelando a la intervención de fuerzas mágicas o sobrenaturales.  
      
Aunque la antropología no ha llegado a una conclusión unánimemente aceptada en cuanto al significado y valor de los mitos, las siguientes consideraciones parecen bastante obvias: todas las culturas tienen mitos, lo que muestra qué estos y la actitud vital fundamental que los genera deben descansar en cuestiones de absoluta necesidad para el hombre; y las necesidades básicas del hombre se refieren a dos géneros de problemas:

·       problemas relativos a su vida práctica, tales como la obtención de alimentos, la victoria en la guerra, la cura de las enfermedades, la procreación...
·       problemas teóricos en la comprensión del mundo: es común a todos los seres humanos la necesidad de comprender cómo es el mundo, de qué entidades está poblado, de dónde viene el grupo al que uno pertenece y en último término la especie humana misma, qué se sigue tras la enfermedad y la muerte...; todas las culturas han intentado dar soluciones teóricas a estas grandes cuestiones, y, hasta la aparición de la filosofía y la ciencia, las soluciones han tenido la forma de mitos o leyendas y de descripciones religiosas.

      La cuestión fundamental en la que se resumen los dos géneros de problemas anteriores y en la que hay que situar una de las claves para la comprensión de la actitud mítica es la angustia ante el futuro y ante la ignorancia del entorno.

      La actitud mítica genera mitos, ritos y  fetiches como instrumentos fundamentales para la resolución de aquellos problemas básicos. La facultad que más interviene en la creación de mitos, ritos y fetiches es la imaginación.

      Cabe destacar tres rasgos en la “lógica” de la actitud mítica:

1.     Personifica y diviniza las fuerzas naturales: la muerte, la vida, el amor, el trueno, la guerra, la fertilidad, la lluvia... son dioses a los que se les puede pedir una inter­vención beneficiosa para el individuo y el grupo mediante oraciones y plegarias.

2.     Los sucesos del mundo se hacen depender de la voluntad de un dios: si no llueve  ―o si llueve en exceso― es porque no se ha rendido culto adecuadamente al dios de la lluvia; si una enfermedad diezma nuestro poblado es porque un dios está irritado con nosotros; si perdemos la guerra es porque el enemigo tenía dioses más pode­rosos que los nuestros.

3.     Los objetos tienen propiedades distintas a las naturales: una piedra ―tras el ritual correspondiente por el que se convierte en talismán―, es mágica, no posee sólo las propiedades naturales (peso, tamaño, dureza...), además con ella cura­mos enfer­medades, convocamos a los dioses o a los espíritus.

      Mediante los mitos el hombre conseguía dar una explicación a los distintos acontecimientos de su vida, tanto los relativos a cuestiones concretas pero fundamentales de su existencia (el desenlace de una batalla, la muerte de un amigo...), como a los grandes problemas de la vida (el nacimiento, la muerte, el sufrimiento, el origen del mundo...), y mediante los ritos y los fetiches creía poder dominar las fuerzas de la naturaleza y de la vida social de acuerdo con sus propios intereses.

      Estos tres elementos llevan a considerar que en el mundo reina el capricho, la arbitrariedad de los dioses, y, por lo tanto, que en la actitud mítica el mundo se presenta como siendo un Caos más que un Cosmos. Los dioses son arbitrarios en su conducta, aunque no tanto como para que no se puedan controlar mediante ritos y plegarias (no es extraño que un elemento común en toda cultura que posea mitos sea el que los hombres pueden atraer la voluntad de sus dioses mediante algún tipo de práctica ritual).

      El mundo griego anterior a la aparición de la filosofía vivía instalado en esta actitud; el gran acontecimiento espiritual que inician los griegos en el siglo VI a.C. consiste precisamente en intentar superar esta forma de estar ante el mundo con otra forma revolucionaria que apuesta por la razón como el instrumento de conocimiento y de dominio de la realidad. Sin embargo, no hay que creer que la actitud mítica desaparece completamente a partir de esta fecha, más bien ocurre que son unas pocas personas las que viven en el nuevo y revolucionario modo de pensar, y que éste poco a poco se va haciendo más universal. Pero la actitud mítica todavía no ha desaparecido: en nuestra época muchos siguen confiando en explicaciones de este tipo, y personas que parecían haber conquistado definitivamente este nuevo estado, caen en la actitud mítica cuando su vida se torna difícil o en ella hay imprevistos no solucionables con el ejercicio de la razón.