sábado, 25 de febrero de 2012

Nietzsche little by little 2 Rasgos generales de su critica a la Filosofía

La crítica a la filosofía

Para Nietzsche, la filosofía occidental, desde Sócrates a Platón, está corrompida porque:

— Sócrates hizo triunfar a la razón contra la vida, a Apolo sobre Dioniso.

— Platón creó otro mundo, el de las Ideas, desvalorizando el mundo real (introdujo la ilusión del "mundo verdadero", al mismo tiempo que «inventó el espíritu puro y el bien en sí».

Para Nietzsche, toda verdad filosófica revela un instinto, un temor o un deseo oculto. Detrás del «idealismo» de Sócrates y de Platón (detrás de toda la metafísica occidental) se oculta el espíritu de decadencia, el odio a la vida y al mundo, el temor al instinto:

«El fanatismo con que la reflexión griega entera se lanza a la racionalidad delata una situación apurada: se estaba en peligro, se tenía una sola elección: o bien perecer o bien ser absurdamente racionales... El moralismo de los filósofos griegos a partir de Platón tiene unos condicionamientos patológicos: y lo mismo su aprecio de la dialéctica. Razón = virtud = felicidad signfica, simplemente: hay que imitar a Sócrates e implantar de manera permanente, contra los apetitos oscuros, una luz diurna ?la luz diurna de la razón?. Hay que ser inteligentes, claros, lúcidos a cualquier precio; toda concesión a los instintos, a lo inconsciente, conduce hacia abajo... [...] Lo que ellos escogen como remedio, como salvación, no es, a su vez, más que una expresión de la décadence. [...] La luz diurna más deslumbrante, la racionalidad a cualquier precio, la vida lúcida, fría, previsora, consciente, sin instinto, en oposición a los instintos, todo esto era sólo una enfermedad distinta ?y en modo alguno un camino de regreso a la "virtud", a la "salud", a la felicidad... Tener que combatir los instintos ?ésa es la fórmula de la décadence: mientras la vida asciende, la felicidad es igual a instinto» (Crepúsculo de los ídolos, «El problema de Sócrates»).

En toda su crítica a la filosofía occidental Nietzsche parece excluir sólo a Heráclito. Del resto afirma: «Todo lo que los filósofos han venido manejando desde hace milenios son momias conceptuales; de sus manos no salió nada real». Considera los principales conceptos metafísicos engaños gramaticales o del lenguaje. El concepto de "ser" le parece el peor de todos, una ficción vacía. Y rechaza también los conceptos de "yo" (Descartes), "cosa en sí" (Kant), "sustancia", "causa", etc. Para Nietzsche, todos estos conceptos surgen de un desprecio al valor de los sentidos y por una sobreestimación de la razón. Nietzsche propone, por el contrario, aceptar el testimonio de los sentidos: lo real es el devenir (Heráclito), el fenómeno, la apariencia.

El principal error de la metafísica fue admitir un «mundo verdadero» en oposición a un «mundo aparente», cuando sólo el último es el real. La historia de la filosofía, por lo tanto, debería ser entendida como una historia de la liberación del fantasma del «mundo verdadero».

Nietzsche arremete, finalmente, contra el concepto de verdad. Su pensamiento puede considerarse un fenomenismo (el fenómeno o la apariencia es todo lo que hay. Pero tampoco admite «verdades en sí». Una «verdad en sí» es algo tan absurdo como un «sentido en sí». Una verdad es tal por su valor pragmático (pragmatismo). La "voluntad de verdad" no es sino "voluntad de poder". Sólo es verdad lo que aumenta el poder, lo que sirve a la vida. Y frente al dogmatismo metafísico, Nietzsche defiende un perspectivismo: «no hay hechos, sino interpretaciones»; «no hay cosas en sí, sino perspectivas». La pregunta: «¿Qué es esto?» significa en realidad: «¿Qué es esto para mí»? Y la perspectiva es ya una valoración, hecha por la voluntad de poder:

«El espíritu humano no puede hacer otra cosa que verse a sí mismo en sus propias perspectivas. No es imposible salirnos de nuestro ángulo visual. [...] El mundo se ha vuelto por segunda vez infinito para nosotros, ya que no podemos refutar la posibilidad de que sea susceptible de interpretaciones infinitas» (La gaya ciencia).

Aparte de la crítica a la filosofía, Nietzsche critica la religión (el cristianismo, que es platonismo para el pueblo y merece las mismas críticas que dirige a Platón) y la ciencia, entendida en su momento desde una mentalidad mecanicista y positivista. Para Nietzsche no todo es materia y movimiento mecánico: también hay "fuerzas" (vitalismo dionisíaco). El universo no está sometido a leyes deterministas, sino que es un caos de fuerzas.

Nietzsche little by little 1 Biografía y etapas de su producción filosófica.

NIETZSCHE

I. Biografía y períodos de su obra

Biografía: Friedrich W. Nietzsche (1844-1900) nació en Röcken, cerca de Leipzig, de padre polaco y madre alemana. Estudia humanidades en Pforta, una de las más famosas escuelas de Turingia.. Fue un gran aficionado a la música desde muy pronto. A los 20 años comenzó a estudiar filología clásica en Bonn, y un año después en Leipzig. Allí se entusiasmó por la obra de Schopenhauer. Conoció a Wagner cuando tenía 24 años, por cuya música se apasiona. En 1869, a los 25 años, es nombrado catedrático extraordinario de filología clásica en la universidad de Basilea, con un claro interés ya por la filosofía. En esta época mantiene una intensa amistad con Wagner, con Paul Rée y con el teólogo radical F. Overbeck. En 1878 rompió su amistad con Wagner, y al año siguiente se ve obligado a dejar la cátedra de Basilea por enfermedad. Desde entonces, con 35 años, llevó una vida errante, viajando especialmente por el Mediterráneo y los Alpes suizos, padeciendo vómitos, fuertes dolores de cabeza y oculares. Recobra vitalidad cuando conoce a Lou Andreas Salomé, aunque ésta nunca le aceptará como marido. En 1889 sufre en colapso en una plaza de Turín y le internan en una clínica psiquiátrica aquejado de parálisis progresiva. Pierde definitivamente la razón y depende ya de los cuidados de su madre y su hermana. Muere al año siguiente.

Obras: La primera edición de sus Obras completas aparece entre 1901 y 1913, con abundantes falsificaciones en muchos pasajes introducidas por su hermana, sobre todo en las cartas. Sólo a partir de 1954, y gracias a K. Schlechta, se inicia la revisión crítica de sus obras y se publican corregidas.

Períodos de su obra:

1. Período romántico. Filosofía de la noche. Es la época de Basilea, cuando Nietzsche se inspira en los clásicos (especialmente en Heráclito) y se interesa por Schopenhauer y por la música de Wagner. Obra fundamental de este período: El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música (1871), dedicada a Wagner porque en sus óperas ve la continuación de la tragedia griega. Durante este período Nietzsche considera el arte como el medio más adecuado para penetrar en la realidad y captar el fondo oculto de la existencia (lo dionisíaco, contrapuesto a la luminosidad de lo apolíneo). Dioniso (el dios de la noche) y el artista (el poeta trágico) serán para él en este período los representantes de la actitud auténtica ante la vida. En este período desarrolla un tema sobre el que volverá continuamente: la contraposición entre lo apolíneo y lo dionisíaco, dando siempre prioridad a lo segundo. Sócrates le parece ya el gran enemigo. También publica en este período Consideraciones intempestivas (1873-1876) y estudios sobre la filosofía griega.

2. Período positivista o ilustrado. Filosofía de la mañana. Termina el período de Basilea y comienzan sus primeros viajes. Se produce una ruptura aparentemente brusca con el período anterior: Corta con Wagner y abandona la filosofía de Schopenhauer. Busca la inspiración más bien en Voltaire y en los ilustrados franceses. Manifiesta actitudes «positivistas» o «cientificistas» desde las que condena la metafísica (sobre todo la platónica), la religión y el arte. Su prototipo ahora es el hombre libre. Escribe obras como Humano, demasiado humano (1878), a base de aforismos, donde denuncia todos los ideales de la cultura occidental y su verdadero trasfondo: «Allí donde vosotros veis cosas ideales, veo yo cosas humanas, ay, demasiado humanas». Dedica el libro a Voltaire. En su intento de transmitir lucidez, Nietzsche llega a decir que se trata de una obra de la mañana. De parecida orientación son otros dos títulos: Aurora (1881) y La gaya ciencia (1882).

3. El mensaje de Zaratustra. Filosofía del mediodía. Nietzsche está ahora en la cima de su pensamiento (el "mediodía"). Escribe la que para muchos es su mejor obra: Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie (1883-1884). La idea central de la obra será «el eterno retorno», considerado por Nietzsche "esa fórmula suprema de afirmación". Zaratustra representa "el concepto mismo de Dioniso" y será la personalización del «superhombre».

4. Período crítico. Filosofía del atardecer. Tras el Zaratustra sus obras cambian de signo. Pasa a una fase no de afirmación, sino de negación y de crítica (de nihilismo). Arremete en su crítica contra los fundamentos de la cultura occidental: la religión, la filosofía y la moral tradicional. Es un período mucho más violento y apasionado. Zaratustra desciende de la altura a una civilización que está en su ocaso ?atardecer?, minada por el nihilismo. La figura ahora será «el filósofo a martillazos», que maldice al "último hombre" (el que precede al superhombre). Sus obras principales: Más allá del bien y del mal, preludio de una filosofía del futuro (1886), en la que se propone una crítica de la modernidad; La genealogía de la moral, un escrito polémico (1887); Crepúsculo de los ídolos, o cómo se filosofa con el martillo (1889); El Anticristo. Maldición contra el cristianismo (1888, pero publicada en 1894); y Ecce Homo. Cómo se llega a ser lo que se es (1888, pero publicada en 1908). Esta última es su autobiografía filosófica. En sus últimos meses todavía escribió una gran cantidad de aforismos y fragmentos, publicados bajo el título La voluntad de poder en 1901 (edic. corregida y aumentada en 1906).

jueves, 23 de febrero de 2012

Texto de Nietzsche

c) NIETZSCHE, El crepúsculo de los ídolos, capítulo “La ‘razón’ en la filosofía” (trad. A. Sánchez Pascual, Madrid, Alianza, 1998, pp. 51-58).

1

¿Me pregunta usted qué cosas son idiosincrasia en los filóso­fos?... Por ejemplo, su falta de sentido histórico, su odio a la noción misma de devenir, su egipti­cismo. Ellos creen otorgar un honor a una cosa cuando la deshistorizan, sub specie aeterni [desde la perspectiva de lo eter­no], -cuando hacen de ella una momia. Todo lo que los filósofos han venido manejando desde hace milenios fueron momias conceptuales; de sus manos no salió vivo nada real. Matan, rellenan de paja, esos se­ñores idólatras de los conceptos, cuando adoran, ‑se vuelven mortalmente peligrosos para todo, cuando ado­ran. La muerte, el cambio, la vejez, así como la pro­creación y el crecimiento son para ellos objeciones, ‑in­cluso refutacio­nes. Lo que es no deviene; lo que deviene no es... Ahora bien, todos ellos creen, incluso con deses­peración, en lo que es. Mas como no pueden apoderarse de ello, buscan razones de por qué se les retiene. "Tiene que haber una ilusión, un engaño en el hecho de que no percibamos lo que es: ¿dónde se esconde el engañador? ‑"Lo tene­mos, gritan dichosos, ¡es la sensi­bilidad! Estos sentidos, que también en otros aspectos son tan inmorales, nos engañan acerca del mundo verdadero. Moraleja: deshacer­se del engaño de los sentidos, del devenir, de la historia [Historie], de la mentira, ‑la historia no es más que fe en los sentidos, fe en la men­tira. Moraleja: decir no a todo lo que otorga fe a los sentidos, a todo el resto de la huma­ni­dad: todo él es "pueblo". ¡Ser filósofo, ser momia, representar el monótono-teísmo con una mímica­ de sepulturero! ‑ ¡Y sobre todo, fuera el cuerpo, esa lamenta­ble "idée fixe" [idea fija] de los sentidos!, ¡sujeto a todos los errores de la lógica que existen, refutado, incluso imposible, aun cuando es lo bastante insolente para comportarse como si fuera real!..." (…)

4.

La otra idiosincrasia de los filósofos no es menos pe­ligrosa: consiste en confundir lo último y lo primero. Ponen al comienzo, como comienzo, lo que viene al final ‑¡por desgracia! , ¡pues no debería siquiera ve­nir!- los "conceptos supremos", es decir, los concep­tos más generales, los más vacíos, el último humo de la realidad que se evapora. Esto es, una vez más, sólo ex­presión de su modo de venerar: a lo superior no le es lícito provenir de lo inferior, no le es lícito provenir de nada... Moraleja: todo lo que es de primer rango tiene que ser causa sui [causa de sí mismo]. El proce­der de algo distinto es considerado como una obje­ción, como algo que pone en entredicho el valor. Todos los valores supremos son de primer rango, ninguno de los conceptos supremos, lo existente, lo in­condicionado, lo bueno, lo verdadero, lo perfecto -ninguno de ellos puede haber devenido, por consiguiente tiene que ser causa sui. Mas ninguna de esas cosas puede ser tampoco desigual una de otra, no puede estar en contradic­ción consigo misma... Con esto tienen los filósofos su estupendo con­cepto "Dios"... Lo último, lo más tenue, lo más vacío es puesto como lo primero, como causa en sí, como ens realissimum [ente realísimo] ... ¡Que la humanidad haya tenido que tomar en serio las dolencias cerebrales de unos enfermos tejedores de telarañas! -¡Y lo ha pagado caro!... (…)

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Se me estará agradecido si condenso un conocimiento tan esen­cial, tan nuevo, en cuatro tesis: así facilito la comprensión, así provoco la contradicción.

Primera tesis. Las razones por las que "este" mun­do ha sido calificado de aparente fundamentan, antes bien, su realidad, ‑otra especie distinta de realidad es abso­lutamente indemos­trable.

Segunda tesis. Los signos distintivos que han sido asig­nados al "ser verdadero" de las cosas son los signos distintivos del no‑ser, de la nada, ‑a base de ponerlo en contradicción con el mundo real es como se ha cons­truido el "mundo verdadero": un mundo aparente de hecho, en cuanto es meramente una ilusión óptico-moral.

Tercera tesis. Inventar fábulas acerca de "otro" mun­do distinto de éste no tiene sentido, presuponiendo que no domine en nosotros un instinto de calumnia, de empequeñecimiento, de recelo frente a la vida: en este último caso tomamos venganza de la vida con la fantas­magoría de "otra" vida distinta de esta, "mejor" que ésta.

Cuarta tesis. Dividir el mundo en un mundo "verda­dero" y en un mundo aparente", ya sea al modo del cristianismo, ya sea al modo de Kant (en última instan­cia, un cristiano alevoso), es únicamente una sugestión de la decadence, -un síntoma de la vida descendente... El hecho de que el artista estime más a la apariencia que la realidad no constituye una objeción contra esta tesis. Pues a la "apariencia" significa aquí la realidad una vez más, sólo que seleccionada, reforzada, corregida... El ar­tista trágico no es un pesimista, ‑dice precisamente sí incluso a todo lo problemático y terrible, es dionisíaco...




Holocausto nazi

domingo, 19 de febrero de 2012

kant test verdadero-falso

¿Son verdaderas o falsas las siguientes afirmaciones? Si son falsas, razona brevemente tu respuesta.


1. La obra en la que Kant hace una valoración de la Física de Newton y una crítica a la metafísica se titula "Crítica de la razón práctica".
2. El Racionalismo, el Empirismo y la Ilustración influyeron en Kant.
3. Entiende el proyecto ilustrado como un proceso de emancipación de la hu¬manidad a partir del uso de la razón.
4. El filósofo ilustrado que más admiró Kant fue Voltaire.
5. Kant, en contra de los filósofos racionalistas, admitirá que todo el conocimiento humano tiene su fundamento en la experiencia.
6. La filosofía dogmática es aquella filosofía que no atiende a razones y se deja llevar por prejuicios.
7. El uso crítico de la razón permite un acceso racional a lo metafísico.
8. Kant no siempre fue crítico con el racionalismo.
9. El conocimiento trascendental es el conocimiento a priori de objetos.
10. A la filosofía kantiana le interesan fundamentalmente las condiciones fácticas o empíricas del conocimiento.
11. La Física entró en el seguro camino de la ciencia desde sus orígenes en el mundo antiguo.
12. Kant, al igual que Hume, negará que la ciencia natural pueda darnos conocimiento a priori.
13. Los juicios sintéticos son aquellos en los que el predicado no está incluido en el sujeto.
14. La matemática consta de juicios analíticos.
15. La física de Newton consta de juicios sintéticos a priori.
16. La parte de la "Crítica de la Razón Pura" que estudia el modo en que la Sensibilidad colabora en el conocimiento a priori se llama "Analítica Trascendental".
17. Según Kant, el tiempo y el espacio son las formas a priori de la sensibilidad externa, y el tiempo la forma a priori de la sensibilidad interna.
18. Consideró que el espacio y el tiempo son rasgos objetivos de las cosas e independientes de la mente humana.
19. Kant pensó que era posible descubrir el número exacto de conceptos no empíricos que se encuentran en nuestro entendimiento.
20. La deducción trascendental de las categorías muestra la justificación del uso de las categorías en la conceptualización de los datos que se ofrecen a la Sensibilidad.
21. Kant considera que no es legítimo el uso de las categorías para pensar los objetos metafísicos o trascendentes.
22. Cree que el hombre pueda alcanzar un conocimiento estricto (universal y necesario) de la realidad empírica.
23. La revolución copernicana en filosofía implica considerar que en la experiencia de conocimiento el sujeto se somete totalmente al objeto.
24. Kant defiende un tipo de idealismo semejante al de Berkeley.
25. Según Kant, no podemos conocer las cosas tal y como son en sí mismas.
26. El Noúmeno es la consecuencia de la síntesis de los datos de la Sensibilidad con las formas a priori de la Sensibilidad y del Entendimiento.
27. Creyó que con el desarrollo de la filosofía será posible hacer de la Metafísica una ciencia.
28. El Entendimiento es la facultad de los conceptos.
29. Kant opina que la Metafísica es una consecuencia de prejuicios religiosos y que desaparecerá cuando el hombre consiga alcanzar su mayoría de edad mediante el ejercicio de la razón.
30. Las categorías son los conceptos puros de la Razón.

domingo, 5 de febrero de 2012

Contenidos mínimos unidades 1-4

1.Semejanzas y diferencias entre la explicación racional y mítica. Proponer un ejemplo (el mismo: el origen del hombre, de la vida, etc.) y mostrar cómo lo explica cada una de ellas.
2. Las características básicas del método científico: fases y definición de cada una de ellas.
3. Las ramas de la filosofía: definición y ejemplos.
5. Tipos de enunciados y teorías de la verdad: ejemplos extraídos necesariamente de las diferentes ciencias.
6. Argumentación deductiva e intuitiva.
7. El problema del origen y validez del conocimiento: racionalismo y empirismo.
8. El experimento del cerebro metido en una cubeta. Qué es y para qué sirve.
9. Teoría representacional de la percepción.
11. ¿Pueden pensar las máquinas? Respuestas a la cuestión.
12. Actitudes ante el problema de la existencia de Dios.
13. El ateísmo contemporáneo: Marx, Freud y Nietzche.